martes, 16 de octubre de 2018

Black Rhino. Capítulo 4


El plan para sacar a Lady Flytz del bunker sin violencia, pasa por conseguir la adormidera del planeta el Feng, como pago para poder cumplir la misión. Pero deben contactar con el reportero de guerra que saben que suele estar en la frontera, para recabar información para el Gobierno del Archiduque Norris.

Mientras el Coronel Herrickson y el especialista Kierhiergaard buscan al periodista, el contrabandista McVane y la insociable Noar el Fasan deciden ir a buscar unos kilos de Feng para el intercambio.

Y el capitán de la Black Rhino decide ponerse en órbita, ya que es muy peligroso quedarse en el espacio puerto
Al acercarse a la cordillera del norte de Fen’sGrenMcVane y Noarreciben la información que la ladera norte está completamente contaminada de radiación, por lo que los trajes de vacío que han traido les iran bien para poder moverse por la ladera sur sin peligro alguno.

Mientras tanto, Herrickson y Kierhiergaard van hasta la sede militar del espaciopuerto, para saber el nombre del reportero que tiene la información que necesitan. Allí consiguen un vehículo eléctrico de enlace de dos plazas, por lo que no pueden ir a más de 80Km/hora, por lo que tardan un par de horas en llegar, ya que la ciudad de Fen’s es grande, esta algo en ruinas y no pueden ir de una forma directa, por los escombros y los cráteres.
Una vez en llegar  al DailyFen’s, localizan al reportero de guerra, un tal Sam Spirk. Este no suelta información alguna, hasta que los personajes se dan a reconocer y que misión les han encomendado.
El Reportero les indica que todo, todo el ejército de Cushach está invadiendo (o mejor dicho, intentándolo) Artikon, por lo que sólo quedan pequeños grupos de policía política vigilando (tullidos y heridos graves de guerra), y la guardia personal de Cushach, en el Bunquyer y a 50km alrededor.
Como todo el ejército y espias de Morrisland está en Artikon, el gobierno de Fen’sGren han creado una muralla de unos 50 metros de altura, con centinelsantiaeéreos, para que no pase nadie sin su consentimiento y con los salvoconsuctos exclusivos genéticos por cada uno de ellos. Y los pocos refugiados que llegan a las 3 entradas que existen, pasan un riguroso estudio para evitar que sean espías o, peor aún, terroristas de Cushach.

También consiguen la ubicación, muy aproximada del Bunker personal del Emperador John Cushach “El grande”, que se encuentra al noroeste de Morrisland, en un gran valle entre la Cordillera Norte, en la que sólo se puede entra por un camino tortuoso, con vehículo terrestre, no gravítico, ya que todo lo que vuela es derribado por unos centinels antiaéreos automáticos.

Con esta información, regresan al espacio puerto a la espera de sus compañeros.

McVane y Noar estando en las colinas, encuentras cerca de la cima, un campo inmenso de Feng, más grande de lo normal, sin un claro propietario en las cercanías.
Deciden bajar en esa zona, con los trajes de vacío puestos, e iniciar la recolección de la planta. Al momento de empezar a recolectarla, se percatan la que muy baja radioactividad, pero ligeramente más alta del mínimo permitido, está en las plantas, por lo que deducen que estaa mutado genéticamente y por eso es más grande de lo normal.
Consiguen cargar unos 250 kg en la voladora y partir de regreso a la capital.

Después de algo más de 12 horas de viaje, entre la ida y la vuelta, McVane y Dra. Noar, llegan al astropuerto.
Consiguen cajas anti radiación, del tipo minero, que encuentran tirados y los suficientes en buen estado.


Y en ese momento les crea la duda, si dan toda la droga al dictador o se la llevan para venderla. Esta droga, a vender a algún pequeño señor de la droga de algún planeta, sin negociar mucho puede salir sobre los 400.000,- Cr., por lo que el cambio de unos 1.500,- Cr por cabeza para cada miembro de la tripulación, por rescatar a la Lady (10.000,- Cr de recompensa), no tiene color ante los, como poco, 100.000,- Cr que pueden sacar por cabeza por la venta de la hoja de la droga.

Mientras están con esta tesitura, de repente llega una nave mercante libre.

Suenan las alarmas.

Esta nave se ha saltado el bloqueo y han aterrizado sin permiso.

Las tropas del astropuerto se acercan a la nave obligando a la tripulación a entregarse.
Pero estos, incomprensiblemente, abren fuego contra las tropas, por lo que son rápidamente abatidos.
Salen 5 tripulantes, y son abatidos los 5, en un dantesco charco de sangre.

Los personajes se quedan mirando la escena sin saber que está pasando.
Una nave abierta de par en par y con la milicia del astropuerto registrando los rastros de los abatidos.



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